¡Caída!

En la primavera, cuando los reyes suelen salir a la guerra, David envió a Joab y al ejército israelita para pelear contra los amonitas. Destruyeron al ejército amonita y sitiaron la ciudad de Rabá. Sin embargo, David se quedó en Jerusalén.

2 Samuel 11:1 NTV

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El principio de una caída puede ser tan simple como el de perder una práctica que nos ayuda a permanecer enfocados en nuestro deber, en nuestro ministerio. Debemos tener mucho cuidado porque cuando dejamos de orar un día, abandonamos el hábito diario de meditar en la Palabra de Dios, o pensamos que ya no es necesario el asistir a la Iglesia, podemos sin darnos cuenta, estar a punto de resbalar y caer al abismo profundo o al lodo cenagoso.

© CAYADO Consultancy – Diciembre 2014 

Posted on December 27, 2014, in 2 Samuel and tagged , , , , , . Bookmark the permalink. 1 Comment.

  1. Esto puede ocurrir en la Edad Media de la vida como pasó con David, y a cualquier otra edad.

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